Revisando los enfrentamientos, uno podría pensar que faltan equipos clásicos como Inglaterra, Portugal, Francia o Italia (si todos son europeos no es por confusión, por algo no están). La tendencia sudamericana se ha impuesto en el continente europeo. Tenemos 4 de nuestros 5 clasificados entre los 8 mejores. Y por más que no sea de revisar estadística, estas marcan es que ningún país europeo levantó la copa fuera del viejo continente. Claro, aún quedan 3 dispuestos a cambiar la historia y tienen muy buenas posibilidades.
Los cuartos de final, que recién arrancan el viernes por la mañana, traen viejas rivalidades. Alemania y Argentina se vuelven a enfrentar en la misma etapa luego de 4 años. El triunfo fue en aquella vez para los teutones por la vía de los penales (¿alguien se acuerda de papelito Lehmann?). En este enfrentamiento las cosas serán diferentes. Los sudamericanos llegan motivados a través de Maradona, su notorio director técnico, que sabe lo que es vencer y sufrir ante ellos (sendas finales en 86 y 90). Mientras que los europeos han mostrado un aire fresco gracias a Özil y Müller, comandantes de un juego distinto, a ras del suelo y más práctico que en versiones pasadas.
Siendo sincero, hay mucho para escribir en la previa, pero lo más bonito es vivir el juego, así que a esperar pegados al televisor los partidos que toda la emoción del fútbol estará presente hasta el próximo domingo. Disfruten. Esto solo se da cada cuatro años.