domingo, 27 de junio de 2010

Afuera Inglaterra

Unos dirán que el gol que no le validaron a Lampard decidió el ritmo del encuentro, otros que la goleada de Alemania logrará opacar -con el tiempo- la decisión arbitral, lo cierto es que los teutones fueron mucho más a lo largo de los 90 minutos. La victoria de los dirigidos por Loew fue justa por donde se le mire, y eso que hablar de justicia en un deporte es algo que no se da a la ligera.
Inglaterra, en retrospectiva, llegó con el cartel de favorito a Sudáfrica. Con un plantel superior al de la media y con un director técnico de renombre como Fabio Capello. Todo daba a pensar que este podría ser el mundial para la revancha de los ingleses. (Personalmente, mi candidato). Pero a lo largo de la fase grupal uno veía que todo había sido más especulaciones que realidades. Gerrad y Lampard se cruzaban en el medio campo, se restaban en su actuar. Arriba Rooney no fue ni la sombra de la gran temporada en el Manchester United, tanto así que ni marcó. Atrás, la ausencia de Ferdinand dio lugar a dudas y Capello solo repitió la misma zaga central (Upsón/Terry) en dos encuentros.
Con todo esto sobre sus hombros, los de Capello lograron clasificar segundos en su grupo (tras EE.UU.) con muchos apuros. Frente tenía a Alemania, otro equipo que pasó con ciertas dudas. Había logrado golear a Australia en el primer encuentro, dado un gran espectáculo. Frente a Serbia y Ghana no volvieron a mostrar esa capacidad goleadora, parecía que se guardaban para la siguiente fase. Y así fue. Reapareció Klose tras la expulsión, nuevamente Mueller y Ozil se convirtieron en los conductores del equipo (y pensar que Ballack hubiese opacado a uno de ellos si no lo lesionaban) y la verticalidad teutona volvió a sorprender.
Ahora se tendrán que enfrentar al vencedor de Argentina-Mexico, partido como todos los de este Mundial, de pronóstico reservado. Por mientras Alemania espera tranquila nuevamente en cuartos de final.

No hay comentarios:

Publicar un comentario